principitoa mi hermana Antonia



Después siguieron sueños tan largos que debí comenzar a dormir sin reposo. Cuando despertaba pensaba en la noche del Volvo. Veía caer ese algo y me veía a mí interponiendo las manos entre el suelo y la cosa. Y pensaba en esto sudando de frío, mientras la serpiente se enroscaba más fuerte (no dolía).

$