principitoa mi hermana Antonia



En uno de los sueños, tres seres de caricatura habitaban mi casa. Me volvían loco, abría un cajón y uno de ellos saltaba en mi cara y me llenaba de espuma, me escupía espuma, era un desorden.

Uno de los seres era una mujer parecida a Cruela de Vil: el pelo encanado de ese modo. Fumaba desde esas largas y delgadas pipas y cuando liberaba el humo decía: si soy mujer y sé fumar boto el humo después de hablar. Era la más lenta de los tres, tal vez por eso la tengo grabada así tan patente. Y ahora que hablo de ella se me levanta sola la cabeza como si hubiera sido cierto y tuviera que ponerme alerta.

$