capítulo 6A mi hermana Antonia



VII.

Sé muy bien que Vir murió y sé mejor que eso que fui yo quien lo mató. Cuando salí de la casa de aquel tipo y corrí y corrí hasta el punto donde supuestamente Alma habría de recogerme, tenía en la mente una mancha muy fea. Nadie me recogió.

No he vuelto a saber de Alma.

En un evento para fanáticos fui y encaré a Absolutamente Fabuloso. Estaba firmando autógrafos y se veía fantástico. Al verme:

-¿Tu nombre?

- Sólo quería decirte que lo que me hicieron hacer tú y Alma ha cambiado mi vida para siempre. Cargo con una rabia y una culpa demasiado grandes para mí.

-Escúchame, pequeño. No sé quién eres ni de qué estás hablando. Pero uno hace con su vida lo que hace ¿entiendes?

Lo miré a los ojos esperando que derritiera ese tono, que se convirtiera en ese hombre que había monologado en mi casa y me había contado su sueño. El dibujo insólito de la puerta seguía inscrito en el íris.



fin

gracias por leer

gracias por leer